La base es uno de los elementos más importantes del maquillaje, y para que se vea de forma natural debemos preparar previamente la piel de forma adecuada, elegir el tono adecuado y aplicarla de la forma correcta.

  • Lo primero es detectar tu tipo de piel y elegir el acabado que quieres conseguir con tu base de maquillaje.
  • Elección del subtono.(*) Puede ser cálido, frío o neutro. Para averiguarlo, aprieta el puño de la mano y fíjate en el color de tus venas. Si se ven verdes tienes un subtono cálido, si son azules tu subtono es frío, mientras que si el color es una mezcla de ambos y no lo tienes muy claro tu subtono será neutro.
  • Una vez que tienes claro todo lo anterior deberás probar los tonos que más se asemejan al de tu piel en la zona de la mandíbula. El color que mejor se funda con tu piel será el adecuado (el que menos se note).
  • Una vez que tenemos la piel preparada y la elección del tono de la base es hora de aplicar. Comienza aplicando la base del centro hacia afuera para evitar el efecto máscara.
  • Construye capas delgadas y aplica mayor cantidad sólo en las zonas donde sea necesario.
  • Aplica corrector en las ojeras, manchas o granitos. Como hemos aplicado la base anteriormente ya habremos igualado bastante el tono y necesitaremos menos producto.
  • Sella el maquillaje con polvos translúcidos sólo en las zonas donde sea necesario (generalmente la zona T).

«Cereconsejos»

  1. No olvides tu cuello y las orejas.
  2. Guarda la base en un lugar que no le de el sol, puede oxidarse.
  3. Si notas que huele mal, tírala.
  4. Utiliza una base sin SPF en un evento de noche donde se realizan fotografías con flash.
  5. Si buscas un acabado más ligero y luminoso mézclala con unas gotas de aceite facial.
  6. Si la base es muy ligera agita el bote antes de aplicarla para que se mezclen bien todos sus ingredientes.
  7. Si te has excedido en la cantidad, mezcla crema hidratante con una brocha limpia para diluirla.

(*) No es lo mismo el tono que el subtono. Llamamos tono al color de la piel, el cual puede ser blanca (rosada, beige, nácar y oliva-cetrina), negra (bronce, caramelo o café) y asiática (dependiendo de la región puede ser más clara, de tez oscura y rosada o más amarilla).